10 El ladron no viene sino para hurtar, y matar, y destruir [las ovejas:] yo
he venido para que tengan vida, y para que [la] tengan en abundancia.

11 Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por [sus] ovejas.

12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye; y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas.

13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de las ovejas.

14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis [ovejas,] las mias me conocen.

15 Como el Padre me conoce [á mí,] y yo conozco al Padre: y pongo mi vida
por las ovejas.

16 Tambien tengo otras ovejas que no son de este redil: aquellas tambien me
conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar.

18 Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo; [porque] tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

19 Y volvió á haber disension entre los Judíos por estas palabras.