57 Y los pontífices y los Fariséos habian dado mandamiento, que, si alguno
supiese donde estuviera, [lo] manifestase para que le prendiesen:
CAPITULO 12.
1 Y JESUS, seis dias ántes de la Pascua, vino á Bethania, donde estaba Lázaro que habia sido muerto, al cual [Jesus] habia resucitado de los muertos.
2 E hiciéronle allí una cena; y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados á la mesa juntamente con él.
3 Entónces María tomó una libra de ungüento de nardo liquido de mucho precio, y ungió los piés de Jesus, y limpió sus piés con sus cabellos: y la casa se llenó del olor del ungüento.
4 Y dijo uno de sus discípulos, Júdas Iscariote, [hijo] de Simon, el que le
habia de entregar:
5 ¿Por qué no se ha vendido este ungüento por trescientos dineros, y se dió
á los pobres?
6 Mas dijo esto, no por el cuidado que él tenia de los pobres, sino porque
era ladron, y tenia la bolsa, y traia lo que se echaba [en ella.]
7 Entónces Jesus dijo: Déjala: para el dia de mi sepultura ha guardado esto.
8 Porque á los pobres siempre los teneis con vosotros, mas á mí no siempre me teneis.