25 Mas yo, hallando que ninguna cosa digna de muerte ha hecho, y él mismo apelando á Augusto, he determinado enviarle:

26 Del cual no tengo cosa cierta que escriba al señor; por lo que le he sacado á vosotros, y mayormente á tí, oh rey Agripa, para que hecha informacion, tenga [yo] que escribir.

27 Porque fuera de razon me parece enviar un preso, y no informar de las causas.

CAPITULO 26.

1 ENTONCES Agripa dijo á Pablo: Se te permite hablar por tí mismo. Pablo
entónces, extendiendo la mano, comenzó á responder por sí, [diciendo:]

2 Acerca de todas las cosas de que soy acusado por los Judíos, oh rey
Agripa, me tengo por dichoso de que haya hay de defenderme delante de tí,

3 Mayormente sabiendo tú todas las costumbres y cuestiones que hay entre los
Judíos; por lo cual te ruego que me oigas con paciencia.

4 Mi vida pues, desde la mocedad, la cual desde el principio fué en mi
nacion en Jerusalem, todos los Judíos la saben;

5 los cuales tienen ya conocido, que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme á la más perfecta secta de nuestra religion he vivido Fariséo.

6 Y ahora por la esperanza de la promesa que hizo Dios á nuestros padres soy llamado en juicio.