19 Mas contradiciendo los Judíos, fuí forzado á apelar á César; no que tenga
de qué acusar á mi nacion.
20 Así que, por esta causa os he llamado para veros y hablaros; porque por
la esperanza de Israel estoy rodeado de esta cadena.
21 Entónces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido cartas tocante á tí de Judéa, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado ó hablado algun mal de tí.
22 Mas queriamos oir de tí lo que sientes; porque de esta secta notorio nos es que en todos lugares es contradicha.
23 Y habiéndole señalado un dia, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesus por la ley de Moisés, y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde.
24 Y algunos asentian á lo que se decia, mas algunos no creian.
25 Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra:
Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros padres,
26 Diciendo: Vé á este pueblo, y dí[les:] De oido oiréis, y no entenderéis;
y viendo veréis, y no percibiréis:
27 Porque el corazon de este pueblo se ha engrosado, y de los oidos oyeron pesadamente, y sus ojos taparon; porque no vean con los ojos, y oigan con los oidos, y entiendan de corazon, y se conviertan, y yo los sane.
28 Séaos pues notorio que á los Gentiles es enviada esta salud de Dios; y
ellos oirán: