38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni
principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,

39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de
Dios, que es en Cristo Jesus, Señor nuestro.

CAPITULO 9.

1 VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,

2 Que tengo gran tristeza, y continuo dolor en mi corazon.

3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que
son mis parientes segun la carne:

4 Que son Israelitas, de los cuales es la adopcion, y la gloria, y el pacto,
y la data de la ley, y el culto, y las promesas;

5 Cuyos [son] los padres, y de los cuales es Cristo segun la carne, el cual
es Dios sobre todas las cosas, bendito por siglos. Amen.

6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que
[son] de Israel son Israelitas;

7 Ni por ser simiente de Abraham, [son] todos hijos; mas: En Isaac te será
llamada simiente.