32 Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia de
todos.
33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!
¡Cuan incomprensibles [son] sus juicios é inescrutables sus caminos!
34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor, ó ¿quién fué su consejero?
35 O ¿quién le dió á él primero, para que le sea pagado?
36 Porque de él, y por él, y en él, [son] todas las cosas. A él [sea] gloria por siglos. Amen.
CAPITULO 12.
1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presenteis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, [que es] vuestro racional culto.
2 Y no os conformeis á este siglo; mas reformáos por la renovacion de vuestro entendimiento, para que experimenteis cual [sea] la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
3 Digo pues, por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto [de sí] que el que debe tener, sino que piense [de sí] con templanza, conforme á la medida de fé que Dios repartió á cada uno.
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos
los miembros no tienen la misma operacion,