19 O ¿ignorais que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, [el cual
está] en vosotros, el cual teneis de Dios, y que no sois vuestros?
20 Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro
cuerpo, y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
CAPITULO 7.
1 CUANTO á las cosas de que me escribísteis: bien [seria] al hombre no tocar
mujer.
2 Mas á causa de las fornicaciones cada uno tenga su mujer, y cada una tenga
su marido.
3 El marido pague á la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al
marido.
4 La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido: é igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer.
5 No os defraudeis el uno al otro, á no ser por algun tiempo, de [mútuo] consentimiento, para ocuparos en la oracion; y volved á juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia.
6 Mas esto digo por permision, no por mandamiento.
7 Quisiera mas bien que todos los hombres fuesen como yo: empero cada uno
tiene su propio don de Dios; uno á la verdad así, y otro así.