28 Mas tambien si tomares mujer, no pecaste; y si la doncella se casare, no
pecó: pero afliccion de carne tendrán los tales: mas yo os dejo.

29 Esto empero digo, hermanos, que el tiempo es corto: lo que resta es, que
los que tienen mujeres sean como los que no las tienen;

30 Y los que lloran, como los que no lloran; y los que se huelgan, como los
que no se huelgan; y los que compran, como los que no poseen;

31 Y los que usan de este mundo, como los que no usan: porque la apariencia
de este mundo se pasa.

32 Quisiera pues que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de
las cosas que [son] del Señor, cómo ha de agradar al Señor.

33 Empero el que se casó tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo
ha de agradar á [su] mujer.

34 Hay [asimismo] diferencia entre la casada y la doncella: la doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu: mas la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, cómo ha de agradar á [su] marido.

35 Esto empero digo para vuestro provecho, no para echaros lazo, sino para
lo honesto y decente, y para que sin impedimento os llegueis al Señor.

36 Mas si á alguno parece cosa fea en su vírgen, que pase ya de edad, y que
así conviene que se haga, haga lo que quisiere; no peca, cásense.

37 Pero el que está firme en su corazon, y no tiene necesidad, sino que tiene libertad de su voluntad, y determinó en su corazon esto, acerca de guardar su vírgen, bien hace.