35 Y mandó á las gentes que se recostasen sobre la tierra.
36 Y tomando los siete panes y los peces, haciendo gracias, partió, y dió á
sus discípulos, y los discípulos á la gente.
37 Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos,
siete espuertas llenas.
38 Y eran los que habian comido cuatro mil hombres, sin las mujeres y los
niños.
39 Entónces despedidas las gentes, subió en el barco, y vino á los términos
de Magdalá.
CAPITULO 16.
1 Y LLEGÁNDOSE los Fariséos y los Saducéos, para tentar[le,] le pedian que
les mostrase señal del cielo.
2 Mas él respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del dia, decís: Sereno;
porque el cielo tiene arreboles:
3 Y á la mañana: Hoy tempestad; porque tiene arreboles el cielo triste. Hipócritas, que sabeis hacer diferencia en la faz del cielo; ¿y en las señales de los tiempos no podeis?
4 La generacion mala y adulterina demanda señal, mas señal no le será dada
sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué.