19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no
imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliacion.
20 Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios [os] rogase
por medio nuestro: [os] rogamos en nombre de Cristo: Reconciliáos con Dios.
21 Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él.
CAPITULO 6.
1 Y ASÍ [nosotros, como] ayudadores juntamente [con él, os] exhortamos
tambien á que no recibais en vano la gracia de Dios,
2 (Porque dice: En tiempo aceptable te he oido, y en dia de salud te he
socorrido: hé aquí ahora el tiempo aceptable; hé aquí ahora el dia de salud.)
3 No dando á nadie ningun escandalo, porque el ministerio [nuestro] no sea
vituperado:
4 Antes habiéndonos en todas cosas como ministros de Dios, en mucha
paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias,
5 En azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos,
6 En castidad, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en Espíritu Santo, en
amor no fingido,