25 Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera
que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.
26 Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y
perdiere su alma? O, ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?
27 Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus
ángeles, y entónces pagará á cada uno conforme á sus obras.
28 De cierto os digo, [que] hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto el Hijo del hombre viniendo en su reino.
CAPITULO 17.
1 DESPUES de seis dias Jesus toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano,
y los lleva aparte á un monte alto.
2 Y se transfiguró delante de ellos: y resplandeció su rostro como el sol, y
sus vestidos fueron blancos como la luz.
3 Y hé aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
4 Y respondiendo Pedro, dijo á Jesus: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones; para tí uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.
5 Y estando aun él hablando, hé aquí una nube de luz [que] los cubrió: y hé aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento; á el oid.