28 El que hurtaba, no hurte mas; ántes trabaje, obrando con sus manos lo que
es bueno, para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad.
29 Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca; sino la que sea buena para
edificacion, para que dé gracia á los oyentes.
30 Y no contristeis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estais sellados
para el dia de la redencion.
31 Toda amargura, y enojo, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de
vosotros, y toda malicia:
32 Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos
los unos á los otros, como tambien Dios os perdonó en Cristo.
CAPITULO 5.
1 SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados:
2 Y andad en amor, como tambien Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por
nosotros, [como] ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.
3 Pero fornicacion y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre
vosotros como conviene á santos:
4 Ni palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino
ántes bien acciones de gracias.