20 Y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de
su cruz, así lo que [está] en la tierra como lo que [está] en los cielos.

21 A vosotros tambien, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo
en malas obras; empero ahora [os] ha reconciliado

22 En el cuerpo de su carne por medio de [su] muerte, para haceros santos y
sin mancha, é irreprensibles delante de él:

23 Si empero permaneceis fundados y firmes en la fé, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habeis oido, el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.

24 Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo
que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia:

25 De la cual soy hecho ministro, segun la dispensacion de Dios que me fué
dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;

26 [A saber,] el misterio que habia estado oculto desde los siglos y edades,
mas ahora ha sido manifestado á sus santos:

27 A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:

28 El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en
toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesus:

29 En lo cual aun trabajo, combatiendo segun la operacion de él, la cual
obra en mí poderosamente.