CAPITULO 4.
1 AMOS, haced lo que es justo y derecho con [vuestros] siervos, sabiendo que tambien vosotros teneis Amo en los cielos.
2 Perseverad en oracion, velando en ella con hacimiento^ de gracias:
3 Orando tambien juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso,
4 Para que lo manifieste como me conviene hablar.
5 Andad en sabiduría para con los extraños, redimiendo el tiempo.
6 [Sea] vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que
sepais cómo os conviene responder á cada uno.
7 Todos mis negocios os hará saber Tichico, hermano amado y fiel ministro, y
consiervo en el Señor:
8 El cual os he enviado á esto mismo, para que entienda vuestros negocios, y
consuele vuestros corazones,
9 Con Onésimo, amado y fiel hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que acá
pasa os harán saber.