11 Y que procureis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obreis de
vuestras manos de la manera que os hemos mandado:
12 A fin que andeis honestamente para con los extraños, y no necesiteis de
nada.
13 Tampoco, hermanos, queremos que ignoreis acerca de los que duermen, que
no os entristezcais como los otros que no tienen esperanza.
14 Porque si creemos que Jesus murió y resucitó, así tambien traerá Dios con
él á los que durmieron en Jesus.
15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habrémos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.
16 Porque el mismo Señor con aclamacion, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:
17 Luego nosotros los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos serémos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estarémos siempre con el Señor.
18 Por tanto consoláos los unos á los otros en estas palabras.
CAPITULO 5.
1 EMPERO acerca de los tiempos y de los momentos, no teneis, hermanos,
necesidad de que yo os escriba: