9 Los cuales serán castigados de eterna perdicion por la presencia del
Señor, y por la gloria de su potencia,

10 Cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y á hacerse admirable en aquel dia en todos los que creyeron: (por cuanto nuestro testimonio ha sido creido entre vosotros.)

11 Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os tenga por dignos de [su] vocacion, é hincha de bondad todo buen intento, y á [toda] obra de fé con potencia.

12 Para que el nombre de nuestro Señor Jesu-Cristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios, y del Señor Jesu- Cristo.

CAPITULO 2.

1 EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Jesu- Cristo, y nuestro recogimiento á él,

2 Que no os movais facilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbeis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el dia del Señor este cerca.

3 No os engañe nadie en ninguna manera; porque [no vendrá,] sin que venga ántes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdicion,

4 Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adore; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.

5 ¿No os acordais que, cuando estaba todavía con vosotros, os decia esto?