8 Ni comimos el pan de ninguno de balde; ántes obrando con trabajo y fatiga
de noche y de dia, por no ser gravosos á ninguno de vosotros.

9 No porque no tuviésemos potestad, sino por daros en nosotros un dechado,
para que nos imitaseis.

10 Porque aun estando con vosotros os denunciamos esto: Que si alguno no
quisiere trabajar, tampoco coma.

11 Porque oimos que andan algunos entre vosotros fuera de órden, no
trabajando en nada, sino ocupados en curiosear.

12 Y á los tales requerimos y rogamos por nuestro Señor Jesu-Cristo, que
trabajando con reposo, coman su pan.

13 Y vosotros, hermanos, no os canseis de hacer bien.

14 Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os junteis con él, para que se avergüence.

15 Mas no lo tengais como á enemigo; sino amonestadle como á hermano.

16 Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor [sea]
con todos vosotros.

17 Salud de mi mano, Pablo; que es [mi] signo en toda carta [mia.] Así
escribo.