15 Palabra fiel, y digna de ser recibida de todos: Que Cristo Jesus vino al
mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero;

16 Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesu-Cristo mostrase en mí el primero toda [su] clemencia, para ejemplo de los que habian de creer en él para vida eterna.

17 Por tanto al Rey de siglos, inmortal, invisible, al solo sabio Dios,
[sea] honor y gloria por siglos de los siglos. Amen.

18 Este mandamiento, hijo Timotéo, te encargo, para que, conforme á las
profecías pasadas de tí, milites por ellas buena milicia;

19 Manteniendo la fé y buena conciencia, la cual echando de sí algunos,
hicieron naufragio en la fé:

20 De los cuales [son] Hymenéo y Alejandro, que entregué á Satanás, para que
aprendan á no blasfemar.

CAPITULO 2.

1 AMONESTO, pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones,
peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres;

2 Por los reyes, y por todos los que están en eminencia, para que vivamos
quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

3 Porque esto [es] bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador: