22 No impongas de ligero las manos á alguno, ni comuniques en pecados
ajenos: consérvate en limpieza.
23 No bebas de aquí adelante agua, sino usa de un poco de vino por causa del
estómago, y de tus contínuas enfermedades.
24 Los pecados de algunos hombres, ántes que vengan [ellos] á juicio, son
manifiestos; mas á otros les vienen despues.
25 Asimismo las buenas obras ántes son manifiestas; y las que son de otra
manera, no pueden esconderse.
CAPITULO 6.
1 TODOS los que están debajo del yugo de servidumbre, tengan á sus señores por dignos de toda honra, porque no sea blasfemado el nombre del Señor y [su] doctrina.
2 Y los que tienen amos fieles, no [los] tengan en ménos, por ser [sus] hermanos; ántes sírvan[les] mejor, por cuanto son fieles y amados, [y] partícipes del beneficio. Esto enseña y exhorta.
3 Si alguno enseña otra cosa, y no asiente á las sanas palabras de nuestro Señor Jesu-Cristo, y á la doctrina que es conforme á la piedad,
4 Es hinchado, nada sabe, y enloquece acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, maledicencias, malas sospechas,
5 Porfías de hombres corruptos de entendimiento, y privados de la verdad, que tienen la piedad por granjería: apártate de los tales.