14 Empero persiste tú en lo que has aprendido, y te persuadiste, sabiendo de
quien has aprendido;

15 Y que desde la niñez has sabido las sagradas escrituras, las cuales te
pueden hacer sabio para la salud por la fé que es en Cristo Jesus.

16 Toda escritura inspirada divinamente, es útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instituir en justicia,

17 Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda
buena obra.

CAPITULO 4.

1 REQUIERO yo, pues, delante de Dios, y del Señor Jesu-Cristo, que ha de
juzgar los vivos y los muertos en su manifestacion y en su reino,

2 Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo:
redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina; ántes, teniendo
comezon de oir, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias,

4 Y apartarán de la verdad el oido, y se volverán á las fábulas.

5 Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista,
cumple tu ministerio;