13 Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; ántes todas las cosas [están] desnudas y abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta.
14 Por tanto teniendo un gran Pontífice, que penetró los cielos, Jesus el
Hijo de Dios, retengamos [nuestra] profesion.
15 Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras
flaquezas; mas tentado en todo segun [nuestra] semejanza, [pero] sin pecado.
16 Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.
CAPITULO 5.
1 PORQUE todo pontífice tomado de entre los hombres, es constituido á favor de los hombres en lo que á Dios toca, para que ofrezca presentes y sacrificios por los pecados:
2 Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que él
tambien está rodeado de flaqueza.
3 Y por causa de ella debe, como por sí mismo, así tambien por el pueblo,
ofrecer por los pecados.
4 Ni nadie toma para sí la honra, sino el que es llamado de Dios, como
Aaron.
5 Así tambien Cristo no se glorificó á sí mismo haciéndose Pontífice, mas el
que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy.