31 Y la gente les reñia, para que callasen; mas ellos clamaban mas, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

32 Y parándose Jesus, los llama, y dijo: ¿Qué quereis que haga por vosotros?

33 Ellos le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.

34 Entónces Jesus, teniendo misericordia [de ellos,] les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista: y le siguieron.

CAPITULO 21.

1 Y COMO se acercaron á Jerusalem, y vinieron á Bethfage, al monte de las
Olivas, entónces Jesus envió dos discípulos,

2 Diciéndoles: Id á la aldéa que está delante de vosotros, y luego hallaréis
una asna atada, y un pollino con ella; desatad[la,] y traédme[los.]

3 Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los
dejará.

4 Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el
profeta, que dijo:

5 Decid á la hija de Sion: Hé aquí tu Rey viene á tí manso, y sentado sobre
una asna, y [sobre] un pollino hijo de animal de yugo.