11 Y miré, y oí voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los
animales, y de los ancianos; y la multitud de ellos era millones de millones;
13 Que decian en alta voz: El Cordero que fué inmolado es digno de tomar el
poder, y riquezas, y sabiduría, y fortaleza, y honra, y gloria, y alabanza.
13 Y oí á toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, [sea] la bendicion, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás.
14 Y los cuatro animales decian: Amen. Y los veinte y cuatro ancianos cayeron sobre sus rostros, y adoraron al que vive para siempre jamás.
CAPITULO 6.
1 Y MIRÉ cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí á uno de los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven, y ve.
2 Y miré, y hé aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de él, tenia un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que tambien venciese.
3 Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo animal que decia: Ven, y ve.
4 Y salió otro caballo bermejo: Y al que estaba sentado sobre él, fué dado poder de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros; y fuéle dada una grande espada.
5 Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal que decia: Ven, y ve. Y miré, y hé aquí un caballo negro; y el que estaba sentado encima de él, tenia un peso en su mano.