10 Y el tercer ángel tocó la trompeta y cayó del cielo una grande estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó en la tercera parte de los rios, y en las fuentes de las aguas.
11 Y el nombre de la estrella se dice Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fué vuelta en ajenjo: y muchos hombres murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas.
12 Y el cuarto ángel tocó la trompeta, y fué herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; de tal manera que se oscureció la tercera parte de ellos, y no alumbraba la tercera parte del dia, y lo mismo de la noche.
13 Y miré, y oí un ángel volar por medio del cielo, diciendo á alta voz: ¡Ay, ay, ay de los que moran en la tierra, por razon de las otras voces de trompeta de los tres ángeles que han de tocar!
CAPITULO 9.
1 Y EL quinto ángel toco la trompeta, y ví una estrella que cayó del cielo
en la tierra: y le fué dada la llave del pozo del abismo.
2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como el humo de un gran
horno; y oscurecióse el sol, y el aire, por el humo del pozo.
3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y fuéles dada potestad,
como tienen potestad los escorpiones de la tierra.
4 Y les fué mandado que no hiciesen daño á la yerba de la tierra, ni á ninguna cosa verde, ni á ningun árbol, sino solamente á los hombres que no tienen la señal de Dios en sus frentes.
5 Y les fué dado que no los matasen, sino que [los] atormentasen cinco
meses; y su tormento [era] como tormento de escorpion cuando hiere al hombre.