6 Y oí como la voz de una grande compañía, y como ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decian: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.
7 Gocémonos, y alegrémonos, y démosle gloria; porque son venidas las bodas
del Cordero, y su esposa se ha aparejado:
8 Y le ha sido dado que se vista de lino fino, limpio, y brillante; porque
el lino fino son las justificaciones de los santos.
9 Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del
Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.
10 Y yo me eché á sus piés para adorarle. Y él me dijo: Mira que no [lo hagas:] yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesus. Adora á Dios: porque el testimonio de Jesus es el espíritu de la profecia.
11 Y ví el cielo abierto, y hé aquí un caballo blanco; y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.
12 Y sus ojos [eran] como llama de fuego, y [habia] en su cabeza muchas
diademas, y tenia un nombre escrito que ninguno entendia sino él mismo:
13 Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL
VERBO DE DIOS.^
14 Y los ejércitos [que están] en el cielo lo seguian en caballos blancos,
vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.
15 Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y el pisa el lugar del vino del furor, y de la ira de Dios Todopoderoso.