22 Y el que jurare por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aquel que está sentado sobre él.
23 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque diezmais la menta, y el eneldo, y el comino, y dejásteis lo que es lo más grave de la ley, [es á saber,] el juicio, y la misericordia, y la fé: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.
24 Guias ciegos, que colais el mosquito, mas tragais el camello.
25 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque limpiais lo [que está] de fuera del vaso, y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia.
26 Fariséo ciego, limpia primero lo [que está] dentro del vaso y del plato, para que tambien lo [que está] fuera se haga limpio.
27 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque sois semejantes á sepulcros blanqueados; que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos, y de toda suciedad.
28 Así tambien vosotros, de fuera, á la verdad, os mostrais justos á los
hombres, mas de dentro, llenos estais de hipocresía é iniquidad.
29 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque edificais los
sepulcros de los profetas, y adornais los monumentos de los justos;
30 Y decís: Si fuéramos en los dias de nuestros padres, no hubiéramos sido
sus compañeros en la sangre de los profetas:
31 Así que testimonio dais á vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que
mataron á los profetas.