30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el
lloro, y el crujir de dientes.

31 Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entónces se sentará sobre el trono de su gloria.

32 Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos
de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos:

33 Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda.

34 Entónces el Rey dirá á los que [estarán] á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundacion del mundo.

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de
beber; fuí huésped, y me recogisteis;

36 Desnudo, y me cubristeis; enfermo y me visitasteis: estuve en la cárcel,
y vinisteis á mí.

37 Entónces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos
hambriento, y [te] sustentamos? ¿ó sediento, y [te] dimos de beber?

38 ¿Y cuándo te vimos huésped, y [te] recogimos? ¿ó desnudo, y [te]
cubrimos?

39 ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á tí?