52 Y los sepulcros se abrieron, y muchos cuerpos de santos, que habian
dormido, se levantaron.
53 Y salidos de los sepulcros, despues de su resurreccion, vinieron á la
santa ciudad, y aparecieron á muchos.
54 Y el centurion, y los que estaban con él guardando á Jesus, visto el terremoto, y las cosas que habian sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era este.
55 Y estaban allí muchas mujeres mirando de léjos, las cuales habian seguido
de Galilea á Jesus, sirviéndole:
56 Entre las cuales era María Magdalena, y María madre de Santiago y de
Joses, y la madre de los hijos de Zebedeo.
57 & Y como fué la tarde del dia, vino un hombre rico de Arimatea, llamado
José, el cual tambien era discípulo de Jesus.
58 Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesus. Entónces Pilato mandó
que el cuerpo se [le] diese.
59 Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,
60 Y lo puso en un sepulcro suyo nuevo, que habia labrado en la roca; y
revuelta una grande piedra a la puerta del sepulcro, se fué.
61 Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del
sepulcro.