62 Y el siguiente dia, que era [el dia] despues de la preparacion, se
juntaron los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos á Pilato,
63 Diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aun:
Despues del tercero dia resucitaré.
64 Manda, pues, asegurar el sepulcro hasta el dia tercero; porque no vengan sus discípulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucitó de los muertos; y será el postrer error peor que el primero.
65 Díceles Pilato: La guardia tenéis: id, asegurád[lo] como sabéis.
66 Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro con la guardia, sellando la piedra.
CAPITULO 28.
EN el fin del sábado, así como iba amaneciendo el primer [dia] de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro,
2 Y, he aquí, fué hecho un gran terremoto; porque el ángel del Señor descendiendo del cielo y llegando, habia revuelto la piedra de la puerta [del sepulcro,] y estaba sentado sobre ella.
3 Y su aspecto era como un relámpago; y su vestido blanco como la nieve.
4 Y del miedo de él los guardas temblaron, y fueron vueltos como muertos.