25 Y le seguian grandes multitudes de pueblo de Galilea, y [de] Decápolis, y [de] Jerusalem, y [de] Judea, y [de] la otra parte del Jordan.

CAPITULO 5.

Y VIENDO [Jesus] las multitudes, subió á un monte; y sentándose él, se llegaron á él sus discípulos.

2 Y abriendo [él] su boca, les enseñaba, diciendo:

3 Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los tristes; porque ellos recibirán consolacion.

5 Bienaventurados los mansos; porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán hartos.

7 Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazon; porque ellos verán á Dios.