9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de
Dios.

10 Bienaventurados los que padecen persecucion por causa de la justicia;
porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando os maldijeren, y [os] persiguieren, y dijeren
de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.

12 Regocijáos y alegráos; porque vuestro galardon [es] grande en los cielos;
que así persiguieron á los profetas que fueron ántes de vosotros.

13 & Vosotros sois la sal de la tierra; y si la sal perdiere su sabor, )con qué será salada? no vale más para nada; sino que sea echada fuera, y sea hollada de los hombres.

14 Vosotros sois la luz del mundo. La ciudad asentada sobre el monte no se
puede esconder.

15 Ni se enciende la luz, y se pone debajo de un almud, sino en el
candelero, y alumbra á todos los que están en casa.

16 Así [pues] alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean
vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.

17 & No penséis que he venido para invalidar la ley, ó los profetas: no he
venido para invalidar[los], sino para cumplir[los].

18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota, ni un tilde perecerá de la^ ley, sin que todas las cosas sean cumplidas.