16 Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comian los puercos;
mas nadie se [las] daba.
17 Y volviendo en sí, dijo: (Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
18 Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, pecado he contra el
cielo, y contra tí:
19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo: házme como á uno de tus
jornaleros.
20 Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese léjos, le vió su padre, y fué movido á misericordia; y corriendo á él, se derribó sobre su cuello, y le besó.
21 Y el hijo le dijo: Padre, pecado he contra el cielo, y contra tí: ya no
soy digno de ser llamado tu hijo.
22 Mas el padre dijo á sus siervos: Sacád el principal vestido, y vestídle;
y ponéd anillo en su mano, y zapatos en [sus] pies;
23 Y traéd el becerro grueso, y matád[le]; y comamos, y hagamos banquete;
24 Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido: se habia perdido, y es
hallado. Y comenzaron a hacer banquete.
25 Y su hijo el más viejo estaba en el campo, el cual como vino, y llegó
cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;