26 Y llamando á uno de los siervos, le preguntó qué era aquello.

27 Y él le dijo: Tu hermano es venido; y tu padre ha muerto el becerro
grueso, por haberle recibido salvo.

28 Entónces él se enojó, y no queria entrar. El padre entónces saliendo, le
rogaba [que entrase.]

29 Mas él respondiendo, dijo á [su] padre: He aquí, tantos años ha [que] te sirvo, que nunca he traspasado tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para que haga banquete con mis amigos;

30 Mas despues que vino este tu hijo, que ha engullido tu hacienda con
rameras, le has matado el becerro grueso.

31 El entónces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son
tuyas;

32 Mas hacer banquete y holgar[nos] era menester; porque este tu hermano
muerto era, y revivió: se habia perdido, y es hallado.

CAPITULO 16.

Y DECIA tambien á sus discípulos: Habia un hombre rico el cual tenia un
mayordomo, y este fué acusado delante de él, como disipador de sus bienes.

2 Y le llamó, y le dijo: )Qué [es] esto [que] oigo de tí? dá cuenta de tu
mayordomía; porque ya no podrás más ser mayordomo.