—Descuide su merced.
Y recogiendo su palmatoria, se deslizó el criado como un fantasma.
Tenemos otra vez al señor Frutos solo con sus pensamientos. ¿En qué meditaba? En mil cosas.... Se acordaba de su pueblo, de sus parientes y amigos, y hasta del mulo que había dejado en la posada, y para entretener el tiempo contaba y recontaba por los dedos las fanegas de trigo y arrobas de aceite que había vendido últimamente, y las que le restaban por vender, y las ganancias positivas y las probables que de tal tráfico alcanzaría. Luego reflexionaba cuán inciertas son las cosechas, y que tener tierras de secano es tener siempre el alma entre los dientes, como los jugadores, siempre arruinados ó en vísperas de arruinarse. Llueve mucho, y se pudren las semillas; llueve poco, se endurece la tierra, y no se sacan ni los gastos de la labor; no llueve nada, y entonces....
Y bostezando y abriendo un palmo de boca, tornó á quedarse aletargado, sin duda de puro aburrido y hambriento. Cuando volvió en su acuerdo, era efectivamente de noche. Llamó por tercera vez, y por tercera vez acudió el criado. Pero en esta ocasión venía de muy mala cara, como hombre á quien incomodan y molestan más de lo regular. Soltó la palmatoria, y dijo:
—Está visto que no he de dormir esta noche. Si su merced estuviera enfermo, yo le velaría tres semanas sin desnudarme ni descansar; pero estando bueno y sano, la verdad, no me parece justo que su merced se divierta en llamarme á cada instante.
—¡Á cada instante! ¡Que yo me divierto! ¡Canario!... Mira, tráeme el reloj que está sobre la cómoda.
El mozo tomó el reloj, y se quedó mirándolo muy atento. Luego se lo acercó á una y otra oreja, lo puso donde estaba, y dijo:
—Se ha parado.
—Lo creo de veras, lo creo, porque no tiene cuerda para un trimestre; aunque imagino que la última vez se me olvidó arreglarlo. Pero, hombre, ¿es posible que no haya amanecido todavía? Dos veces he querido abrir la ventana, y no pude lograrlo: no entiendo ese endemoniado pestillo. Abre tú, y veremos lo que haya.
—¿Qué ha de haber, señor? La luna y las estrellas.