Su bien pensado libro, es, a mi juicio, un medio de cooperación importantísimo. No puede ser escrito ni publicado en mejor oportunidad.
Por mi parte, lo acepto como un homenaje digno de la patria y de un buen argentino.
La gloria de constituir la República debe ser de todos y para todos. Yo tendré siempre en mucho la de haber comprendido bien el pensamiento de mis conciudadanos y contribuido a su realización.
A su ilustrado criterio no se ocultará que en esta empresa deben encontrarse grandes obstáculos. Algunos, en efecto, se me han presentado ya; pero el interés de la patria se sobrepone a todos. Después de haber vencido una tiranía poderosa, todos los demás me parecen menores.
¡Que la República Argentina sea grande y feliz, y mis más ardientes votos quedarán satisfechos!
Usted hallará siempre en mí un apreciador de sus talentos y de su patriotismo y en tal concepto los sentimientos sinceros de un afectuoso compatriota y amigo.—Justo José de Urquiza.”
La aparición de las “Bases” fué saludada con entusiasmo dentro y fuera del lugar en que su autor residiera. En Chile puede apreciarse esa impresión con sólo saber que el Club Constitucional Argentino que presidía don Gregorio Gómez, resolvió un acuerdo que significó un homenaje cívico en favor de la personalidad de Alberdi.
Sarmiento, por su parte, deja estampado así su juicio acerca de “Las Bases”.
“Yungay, Septiembre 16 de 1852.