PARA PERPETUAR EL NOMBRE EXECRABLE DEL TRAIDOR
PIETER ERBERFELD
QUEDA PROHIBIDO PARA SIEMPRE
CONSTRUIR Ó PLANTAR EN ESTE SITIO.
BATAVIA, 14 ABRIL 1722.
El mencionado Erberfeld fué un mestizo rico, hijo de un colono alemán y de una javanesa, que intentó en el siglo XVIII una revolución para echar fuera de su país á los europeos. Él y catorce personajes javaneses, sus compañeros de conjura, fueron condenados á muerte como traidores, aunque muchos sospechan que la tal conspiración no representaba ningún peligro serio, y el principal delito de Erberfeld consistió en las tentaciones que inspiraban sus ricas propiedades á muchos de los dominadores.
Erberfeld y el javanés Catadia, reputado también como jefe, merecieron un suplicio aparte, consignado así en su sentencia: «Serán extendidos y atados cada uno sobre una cruz y se les cortará la mano derecha. Luego serán atenaceados en los brazos, las piernas y los pechos, de modo que las tenazas ardientes se lleven pedazos de su carne. Después se les abrirá el vientre y el pecho de abajo á arriba, se les arrancará el corazón y se les echará al rostro. La cabeza cortada puesta sobre una estaca y el cuerpo hecho cuartos, quedarán expuestos fuera de la ciudad, para que sean comidos por las aves de presa.»
Encima de la lápida que execra la memoria del «traidor» hay una cabeza de yeso atravesada por un largo clavo ó hierro de lanza. Es una cabeza de difunto con los ojos cerrados. Algunos dicen que dentro del yeso está el verdadero cráneo de Erberfeld.
Por detrás de este monumento se abren las ramas de un jardín tropical. Los plataneros extienden como un dosel sus anchas hojas barnizadas sobre la cabeza del martirizado.
¡Y pensar que fué en la vieja Holanda protestante donde se imprimieron y editaron la mayor parte de los libros, algunas veces fantásticos, sobre las crueldades de los españoles en América, más de un siglo antes de la ejecución horrible de Erberfeld y sus catorce compañeros javaneses!...
Suplicios parecidos se encuentran en la historia de todos los pueblos: es cierto. Francia repitió con Damiens las crueldades horripilantes sufridas por Erberfeld, algunos años después del martirio de éste.
Son barbaries del pasado... Conformes. Pero que las vergüenzas de ese pasado se repartan con equidad entre todos los países, sin distinciones injustas y fanáticas para aplicárselas á España solamente.
XVII
EL PARAÍSO JAVANÉS
Enorme población de Java.—Sus arrozales en escalones.—Exuberancia vegetal.—Las chozas y sus habitantes.—Duchas naturales al aire libre.—Adán y Eva como antes del pecado.—Llegada á Garoet.—Nos extraviamos en sus alrededores.—Una tempestad ecuatorial.—El refugio de los veinte javaneses misteriosos.—Fuga bajo la tormenta.—Lo que vi á las puertas de Garoet y no olvidaré nunca.