«Amonestada, se le dió segunda vuelta de cordel á los dichos brazos en la mesma forma, y dió muchos gritos, que se muere, que se muere y que le den la muerte junta, porque la descoyuntan del todo y le acaban la vida, que no lo puede sufrir, y si más supiera lo dijera.
Vuelta tercera.
«Y porque no quiso decir otra cosa, amonestada que diga la verdad, le fué mandada dar tercera vuelta de cordel en la mesma forma; diósele y dijo, ya ha dicho que creía y adoraba la Ley de Moysen y no la de Jesucristo, porque no la guardaba, sino la de Moysen, y dió muchos gritos, y que hayan misericordia de ella, que ha dicho toda la verdad, y que se muere.
Vuelta cuarta.
«Amonestada que la diga, se le mandó dar y dió otra cuarta vuelta de cordel, en la mesma forma; y dió grandes voces que se muere y no lo puede sufrir, y que ya, ya se les acabó á sus hijos su triste madre.
Vuelta quinta.
«Diósele otra quinta vuelta de cordel á los brazos, y dijo lo mesmo muchas veces, y no se le pudo sacar otra cosa, sino gemir echada la cabeza sobre los brazos y cordeles, y luego dijo, que ya ha dicho la verdad y no la quieren creer, ni tiene que decir más de que lo hacen con ella cruelmente, y que se duelan de este martirio por amor del Señor, que se muere.
Monición.
«Y habiéndosele dado las cinco vueltas de cordel en la dicha forma, fué mandada tender y ligar en el potro, amonestada que diga la verdad, y no dé lugar á que se prosiga en el tormento con tanto riesgo de la vida, como él es, quedándole tanta parte del que pasar y padecer, lo cual todo es á su cuenta y riesgo por no la querer decir, con que excusaría los dolores y martirios que dice.
Potro.