«Y estando en ella fué vuelto á amonestar que diga la verdad por reverencia de Dios, y no se quiera ver en tanto trabajo, en que tiene tanto que pasar y padecer, como entenderá en el discurso del tormento: dijo que él ha dicho la verdad.

Entró el Ministro.

«Y con esto fué mandado entrar y entró el Ministro, y que lo desnude.

Desnudo.

«Y estando desnudo, en carnes, con unos zaragüelles de lienzo, fué tornado á amonestar que diga la verdad y no dé lugar á que se pase adelante. Dijo: que si él no dijera la verdad, que no viniera aquí, y como él defiende su verdad, le ayude su Dios y le dé esfuerzo para pasar este trabajo.

«Fuéronle mandados ligar los brazos flojamente, y ligados, amonestado que diga la verdad, dijo que él ha dicho la verdad.

Vuelta de cordel á los brazos.

«Amonestado que diga la verdad, se le mandó dar una vuelta de cordel á los brazos; diósele y apretósele; dijo con voz muy baja: misericordia, que él ha dicho la verdad y callaba.

Vuelta segunda.

«Amonestado que diga la verdad, se le dió segunda vuelta de cordel; dió grandes voces, ay, ay, ay de mí, que ya la he dicho, y quejábase mucho: Dios, habed misericordia de mí.