Vuelta tercera.

«Amonestado que diga la verdad, se le dió tercera vuelta de cordel á los brazos; dijo: ay Dios de mi alma, ay de mí, que me matan, que me matan, muchas veces y con grandes voces, que no puedo decir lo que no hice, quítenme la vida.

Vuelta cuarta.

«Amonestado que diga la verdad, se le dió cuarta vuelta de cordel á los brazos, dió grandes voces, que me muero, que me muero, que yo no puedo decir lo que no hice, mátenme, mátenme.

Vuelta quinta.

«Amonestado que diga la verdad, se le dió quinta vuelta de cordel á los brazos; dijo: Dios, que sabe la verdad que yo defiendo, me ayude; quítenme la vida, ay de mí. Ay de mí, quítenme la vida, ya he dicho la verdad, ya he dicho la verdad, con grandes voces.

Vuelta sexta.

«Amonestado que diga la verdad, se le dió sexta vuelta de cordel á los brazos: dió voces, que ya la he dicho, que ya la he dicho, miren que tengo cinco hijos, ay de mí, ay de mí, que no he de decir lo que no hice.

Vuelta séptima.

«Amonestado que diga la verdad, se le dió séptima vuelta de cordel: ay, ay, señores míos, que no puedo decir lo que no hice, mis señores, que tengo cinco hijos, acábame de una vez, hermano.