Villalobos se dirigió al presidente, diciéndole:—Mandad lo que deba hacerse.
El doctor Ceynos se volvió resueltamente al Marqués, y le dijo con voz amenazadora: «Dáos preso por el Rey.»
—¿Por qué tengo de ser preso?—contestó D. Martín levantándose de su asiento y mirando á las puertas.
—Por traidor á S. M., replicó Ceynos.
—¡Mentís!—interrumpió el marqués ciego de ira y echando mano á su estoque;—yo no soy traidor al Rey, ni los ha habido en mi linaje.
Villalobos y Orozco se sobrecogieron creyendo que había llegado el último trance de su vida; sólo el doctor Ceynos clavó una mirada fija y fiera en el Marqués, é hizo seña á los soldados que se acercasen.
El Marqués reflexionó, envainó el estoque, y pálido como la muerte, entregó sus armas. Un momento, dijo, y estoy á vuestras órdenes. Retiróse á un rincón de la pieza y murmuró algunas palabras como una plegaria. Fué la promesa que hizo, si escapaba con vida, de dar de comer á un número de presos ese mismo día de cada año. El Marqués fué llevado á una pieza que en el palacio estaba dispuesta de antemano por Ceynos.
A la misma hora fueron aprehendidos D. Martín y D. Luis Cortés y todos los convidados alegres á quienes hemos conocido en el magnífico comedor de las casas del Empedradillo. No escapó, ni por su carácter sacerdotal, el Deán Chico de Molina, que fué reducido á una estrecha prisión en la Torre del Arzobispado.
VII
Los Degollados
El 3 de agosto de 1566, víspera de Santo Domingo, á las siete de una oscura y lúgubre noche, una comitiva fúnebre se dirigía á la plaza mayor. Alonso de Avila iba montado en una mula con unos grillos en las manos; estaba vestido de negro, y una ropa ó turca de damasco pardo, con gorra de terciopelo con una pluma negra, y una gruesa cadena de oro en el cuello. Su hermano Gil González, ajeno á la conspiración, como hemos dicho, iba vestido de pardo y montado en otra mula. Eran seguidos de muchos guardias armados y de alguaciles con teas encendidas, y el verdugo, enmascarado, con una enorme hacha en el hombro, precedía muy de cerca á los presos.