Por eso la cañada de Papasindán forma un delicioso contraste: arroyos caudalosos, grandes y majestuosas zirandas y parotas, muchas aves, mucho ganado, y una grama verde y tupida. Es un oasis en aquel ardiente desierto.
Romero, pues, podía estar tranquilo.
Pero la suerte de los hombres y de las naciones depende de la Providencia.
Eran cerca de las diez de la mañana; la tropa descansaba bajo los árboles, los caballos desensillados pacían libremente, y los oficiales y los jefes departían alegres en grupos esparcidos acá y allá.
Se habían escuchado algunos tiros, luego un rumor extraño, y repentinamente los zuavos, seguidos de una caballería de imperialistas, invadieron el campo republicano.
Nadie pensó en resistir; el pánico de la sorpresa se apoderó de todos, y el enemigo mataba y aprisionaba sin el menor embarazo.
La división de Nicolás Romero se deshizo como el humo, y el caudillo fué hecho prisionero á pocos momentos.
IV
En los primeros días de su dominación en México, los franceses eligieron por teatro de sus ejecuciones la plazuela de Santo Domingo, que está casi en el centro de la población, y que tiene por límites, al Sur, edificios particulares; al Norte, la antigua iglesia de los Dominicos, que da su nombre á la plazuela; por el Oriente, el edificio de la Aduana, y por el Poniente, una portalería que sirve de asilo á esos escribientes y poetas pobres que se llaman en México vulgarmente «Evangelistas,» y que, sentados en un pequeño taburete, delante de un miserable pupitre, ganan escasamente su vida escribiendo y redactando versos y cartas de todas clases para los criados domésticos, para los aguadores y para los amantes pobres que no saben escribir; escritores que son la primera grada de esa inmensa escalera en cuyo último peldaño se disputan un lugar Milton y Shakespeare, Cervantes y Quintana, Víctor Hugo y Lamartine, el Dante y el Petrarca.
Aquella plazuela está verdaderamente empapada en sangre. Allí han sido sacrificadas tantas nobles víctimas, que si un laurel ó una palma brotara en memoria de cada martir, ese lugar sería el bosque más impenetrable de la tierra.