A la memoria del gran reformador don Melchor Ocampo, sacrificado el 3 de Junio de 1861. 6. 3. 93.
El brazo del pirú que sostuvo el cadáver, ha desaparecido por efecto de la sequedad; pero el árbol ha echado renuevos y lo cuida la Hacienda, de la que es dueño don Felipe Iturbe. En carta de don José Manuel Vértiz, apoderado general, al administrador don Mariano Gil, con fecha 11 de Noviembre de 1899, se lee esto: «Que no vayan á tirar el árbol de don Melchor.»[4]
Angel Pola.
Aurelio J. Venegas.
SANTOS DEGOLLADO
1810-1861
I
A fines del siglo XVIII desembarcó en el puerto de Veracruz un español que venía á la Nueva España en busca de mejor suerte que la que le deparaba la madre patria. Era probo, trabajador y de buena inteligencia.
Entonces Guanajuato tenía fama de ser una de las provincias en que se hacía fortuna en un abrir y cerrar de ojos.
¡La minería! ¿quién era pobre dedicándose al beneficio de metales? Y el extranjero partió á ese rumbo, con mucha esperanza y el firme propósito de que la voluntad no le abandonaría para trabajar.