En aquellos días de efervescencia, cuando las pasiones estaban desbordadas, se supo en la capital que D. Melchor Ocampo, uno de los hombres más prominentes de nuestro país, había sido asesinado alevosa é impíamente por la reacción acaudillada por Márquez, ese miserable que está fuera de la compasión humana, entregado al desprecio y vilipendio del mundo entero.
El pueblo se sintió herido por aquel rudo golpe, y se lanzó á la cárcel de reos políticos, en busca de víctimas: entonces Leandro Valle se apresuró á contener el desórden, habló al pueblo en nombre de su honra sin mancha, de la gran conquista que acababa de alcanzar en su gran revolución de reforma, y de su porvenir.
La tempestad se calmó; pero de aquellas olas inquietas todavía se desprendió una voz fatídica como la de un agorero: Cuando el general Valle caiga en poder de los reaccionarios, no le perdonarán.
Hay palabras que las inspira la fatalidad y las realiza el destino.
El general D. Santos Degollado, de cuya biografía vamos á ocuparnos próximamente en la galería del Libro Rojo, pidió ir en busca de los asesinos de Ocampo. Desgraciadamente una mala combinación militar le hizo caer en poder de sus enemigos, que derramaron aquella sangre que dejó ungida la tierra.
El Gobierno dispuso que Leandro Valle saliera en persecución de los asesinos.
IV
Hay detalles que recargan las sombras tenebrosas de un drama.
Valle estaba en la fuerza de la juventud, en esa alborada de la vida en que la luz de la fantasía extiende pabellones de fuego en nuestro cerebro y envuelve el corazón en una densa nube de aromas: cloroformo que nos hace soñar en el encanto engañador de la existencia, y horas de amor en que el ángel de la dicha llama á las puertas del corazón y trasporta el alma al mundo bellísimo de las esperanzas!......
Valle amaba por la primera vez; su corazón, que parecía encallecido entre el rumor de las batallas y los trabajos del campamento, rindió su homenaje á la hermosura, palpitó lleno de cariño, y evocó los genios de la felicidad y del porvenir!...... Sarcasmo ruin de la existencia!...... Aquella alma virgen y llena de ilusiones, estaba ya en los dinteles de otra vida!......