—¿Pues entonces.........?

—Entonces, yo no veo mas medio sino que ella muriera antes, y goza de una salud admirable.

—¿Y si profesara monja?

—¡Monja! seria magnífico eso, porque desapareceria del mundo como si hubiera muerto.

—No hay mas que obligarla.........

—¿Y cómo, no queriendo ella?

—Querrá, querrá; aun os quedan tres años, ¿quereis seguir mis consejos?

—Dadmelos.

—¿Tiene novio? ¿amores?

—No, que yo sepa.