—¿Sabeis qué clase de negocio tiene entre manos el Ahuizote esta noche?
—No lo sé, pero decidme si gustais, cuál es el que á vos os preocupa, que entonces mas fácil me será deciros lo que va á acontecer.
—¿Sereis bruja por ventura?
—¿Sereis vos familiar del Santo Oficio para requerirme?
—Nada menos que eso.
—Pues bien, decidme si quereis saber algo, que yo procuraré serviros, y no os mezcleis en asuntos ajenos.
—Quisiera saber de un hombre á quien se pretende asesinar en esta noche.
—Un vuestro enemigo.
—Por el contrario, amigo mio.
—¿Sois de los nuestros?—dijo la Sarmiento, lanzando el grito de una lechuza.