—Así creo que está todo bien combinado ¿y V. E. se encarga de que le lleven la esclava que debe presentársele á Don Melchor?
—Si su señoría no tiene de quién echar mano.........
—No tengo por ahora, pero mañana cuando venga V. E. para que hablemos, y que llegue la noticia de haber sido detenido Don Melchor, le diré si por mi parte he encontrado lo que necesitamos.
—Bueno, voyme á preparar las cosas para mañana, y estaré aquí mañana al medio dia.
—El licenciado se despidió del inquisidor y cada uno fué á dar por su parte las órdenes respectivas..........................
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Los caminos estaban plagados de malechores, y en aquellos dias era una cosa muy espuesta viajar sin el acompañamiento de una muy fuerte escolta, pero tal habia sido la precipitacion, con que Don Melchor habia salido de Metepec, que apenas se habia hecho acompañar por dos criados.
En aquellos tiempos, Toluca era una poblacion inferior á Metepec y á Ixtlahuaca; no habia ese comercio, ni esa ancha vía de comunicacion que atraviesa por medio del Monte de las Cruces: angostas y escabrosas veredas de herradura daban paso á los que á pié ó á caballo pasaban de uno á otro de los pueblos, ó á México.
Por lo que se ha dicho se conocerá con que desconfianza caminaban todos, procurando reunirse en carabanas para ponerse mas á cubierto de los asaltos de los ladrones.