—¡Mientes vieja infernal!—esclamó Teodoro trémulo de furor tomando á Bárbara por la garganta y arrojándola sobre la cama—¡mientes! ¿Qué has hecho con esa jóven?

—¡Socorro! ¡socorro!—gritaba Bárbara.

—Calla, ó te ahogo—dime, ¿qué has hecho de esa jóven? Responde, ó te mato.

La vieja espantada, callaba.

—¿No contestas?......... ¿No contestas? Pues bien, voy á estrellarte contra la pared, contra las piedras, como á una serpiente.

Y Teodoro sin hacer caso de sus heridas se levantó, y alzó en el aire á la vieja para estrellarla.

—No, no—gritó la vieja—dejame, dejame, que yo lo diré.

—Bueno—contestó Teodoro—dime ¿qué hiciste con esa jóven?

—Se la llevó Guzman.

—¿Quién es Guzman?