—Cinco meses no mas, y morir.........

—Asesinado.........

—¿Asesinado?

—¿Quereis saber quién le matará?

Martin reflexionó.

—¿Podré matarle yo antes?—dijo.

—No, porque entonces faltaria el pronóstico.

—Entonces no.

—Como gusteis.

Martin inclinó la cabeza, y luego repentinamente dijo: