Los mismos, HERNANI, DOÑA SOL, séquito

Hernani (Saludando.)—¡Amigos míos!

D. Ricardo (Lisonjeándole.)—Tu felicidad hace la nuestra, ilustre Aragón.

D. Francisco.—¡Por Santiago Apóstol! ¡Es la misma Venus!

D. Matías.—¿Hay nada más feliz que un día de bodas?

D. Francisco.—Sí... la noche.

D. Sancho (á don Matías).—Ya es tarde. ¿Nos retiramos?

(Todos van á saludar á los recién casados, y salen, unos por la puerta, otros por la escalera del fondo.)

Hernani (Despidiéndolos.)—Dios os guarde.

D. Sancho (Estrechándole la mano.)—¡Sed felices!