Gordes.—¡Ya le cogió otra vez!
Triboulet.—La mujer es un diablo perfeccionado.
(El rey estrecha el talle de la dama y le besa la mano, y mientras ella ríe y departe con él alegremente, entra su esposo por la puerta del fondo. Gordes se lo indica á Triboulet. Mr. de Cossé se detiene mirando el grupo de su esposa y del rey.)
Gordes (á Triboulet).—¡El marido!
Mad. de Cossé.—Separémonos. (Se deshace de los brazos del rey y huye.)
Triboulet.—¿Qué viene á hacer aquí ese barrigudo?
(El rey se acerca á un aparador del fondo y pide de beber.)
Mr. de Cossé (Adelantándose pensativo. Aparte.)—¿Qué se dirían?
(Se acerca con viveza á La Tour que le hace una seña.)
La Tour (misteriosamente).—¿Sabéis que vuestra esposa es bellísima?